Domund 2026

El próximo 18 de octubre celebramos el DOMUND, el Domingo Mundial de las Misiones. Este año tiene un significado especial: se cumplen cien años de esta Jornada, que nos recuerda que todos estamos llamados a llevar la alegría del Evangelio al mundo.

El papa León XIV nos propone un lema muy hermoso: «Uno en Cristo, unidos en la misión». Es una invitación a sentirnos más unidos a Jesús, a vivir como hermanos y a compartir con los demás la alegría de nuestra fe.

Ser cristiano es, ante todo, caminar junto a Jesús, escuchar su Palabra y procurar que su manera de vivir vaya inspirando nuestra propia vida.

La oración, la misa, el rosario y nuestras devociones nos ayudan a mantener viva esa amistad con el Señor. Y esa amistad va dando sus frutos en nuestra manera de tratar a los demás: con más paciencia, con comprensión, con generosidad y con un corazón dispuesto a perdonar.

Cuando procuramos vivir unidos y ayudarnos unos a otros, nuestra comunidad se convierte en un hermoso testimonio del amor de Jesús.

Cuando hablamos de las misiones, pensamos con admiración en tantos sacerdotes, religiosas y laicos que han dejado su tierra y su familia para anunciar el Evangelio en países lejanos, muchas veces en medio de grandes dificultades.

El Papa agradece su entrega y nos invita a acompañarlos con nuestra oración y nuestra ayuda.

Pero la misión también está muy cerca de nosotros. Se encuentra en la vida de cada día, en nuestra familia, entre los vecinos y en nuestra comunidad.

A veces son gestos pequeños, casi sin importancia a nuestros ojos, pero pueden significar mucho para quien los recibe.

Para ser misioneros no necesitamos hacer cosas extraordinarias; basta con procurar que el amor de Jesús llegue a las personas que encontramos en nuestro camino.

El centro del mensaje del Papa es el amor de Dios, que Jesús nos ha mostrado con su vida, con sus palabras y con su entrega por todos nosotros.

Ese amor es un regalo que hemos recibido y que estamos invitados a compartir.

Por eso, el DOMUND nos anima a rezar por los misioneros, a pedir al Señor que siga llamando a personas dispuestas a dedicar su vida al Evangelio y a colaborar con nuestra aportación económica.

El Papa recuerda de manera especial a san Francisco de Asís, de cuya muerte se cumplen ochocientos años. Su vida nos invita a acercarnos a Jesús con sencillez, a descubrir la presencia de Dios en los pobres y a tratar con respeto y cariño a todas las criaturas.

Su ejemplo puede ayudarnos a preguntarnos serenamente: ¿cómo puedo hacer un poco más felices a quienes viven conmigo? ¿A quién puedo ofrecer mi compañía? ¿Qué pequeño gesto de bondad puedo tener hoy?

Queridos hermanos: El Domund es una ocasión para renovar nuestra fe y recordar que todos formamos parte de una misma Iglesia, llamada a anunciar el amor de Dios.

Procuremos que en nuestras familias haya cada día un poco más de comprensión; que nuestras parroquias sean lugares de encuentro y amistad; y que quienes se acerquen a nosotros encuentren una palabra amable, una mano tendida o una compañía que les haga bien.

Todos podemos colaborar en la misión: con nuestra oración, con nuestra generosidad y con los pequeños gestos de amor de cada día.

Pidamos a la Virgen María, Reina de las Misiones, que acompañe a los misioneros y nos ayude a vivir cada vez más unidos a Jesús y entre nosotros.

Que nuestra vida, con sus sencillos gestos de bondad, ayude a otros a descubrir cuánto nos quiere Dios. Esa es la misión que el Señor confía a todos sus hijos.

En este DOMUND, recemos por los misioneros, agradezcamos su entrega y colaboremos generosamente en la colecta. Nuestra ayuda, unida a la de tantos otros, puede hacer mucho bien en las tierras de misión.

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