NOVENA AL SANTO CRISTO DE OURENSE
Del 25 de abril al 3 de mayo
Día 6º de la novena
Por tu pasión y tu Cruz, bendito Cristo de Ourense. Ampáranos compasivo en la vida y en la muerte
Jesús ha vivido el ser infante, ser necesitado, dependiente. Él se ha hecho débil, el que era la fortaleza; el que es Señor de la Historia se ha hecho fragmento del tiempo. Obediente a María y a José ha permanecido como Hijo toda su vida. Ello no es inmadurez e imperfección sino confianza y simplicidad.
«Todo pastor, en efecto, antes incluso de dedicarse a la guía del rebaño, debe recordar constantemente que él mismo es discípulo del Maestro, junto con los hermanos y hermanas, porque «a lo largo de la vida se es siempre «discípulo», con el constante anhelo de «configurarse» con Cristo». Sólo esta relación de seguimiento obediente y de discipulado fiel puede mantener la mente y el corazón en la dirección correcta, a pesar de las dificultades que la vida puede depararnos» (León XIV)
Pidamos hoy por los bautizados, especialmente los sacerdotes, para que como el Divino Maestro que tuvo como alimento la voluntad del Padre también ellos cultiven su dimensión de discípulos mientras son misioneros.
“Por tu pasión y muerte de cruz, bendito Cristo de Ourense, ampáranos en la vida y en la muerte”. Pidamos al Santo Cristo de Ourense por nuestras intenciones y por las intenciones de toda la Iglesia.
Momento de silencio:
Oh Dios – que quisiste – que tú amantísimo Hijo – sufriese por nosotros – el suplicio de la Cruz – para arrojar de nosotros – la tiranía del enemigo – concédenos a tus siervos – conseguir – la gracia de la resurrección. Por Cristo Nuestro Señor – AMÉN.

