FIESTA DE LA VIRGEN DE LAS NIEVES
y «SALUS POPULI ROMANI»
5 – VIII – 2022
VIRGEN DE LAS NIEVES
La advocación remite a la tradición de la Aparición de la Virgen en Roma señalando con una nevada en pleno verano el lugar donde se le construiría la Basílica, hoy llamada de Santa María la Mayor. La advocación de las Nieves tuvo su origen en el pontificado del papa Liberio (352 – 366). Se cuenta que un anciano y acaudalado matrimonio de la nobleza patricia de Roma que no habían tenido hijos y a los que se atribuía gran caridad hacia los demás, solicitó de la Virgen María que les señalase qué debían hacer con sus bienes para garantizar el mejor uso cristiano de la herencia. La tradición católica cuenta que la Virgen se manifestó ante ellos y les indicó que, allá donde señalara, se le construyese un templo. Otras versiones afirman que la Virgen se apareció en sueños a los esposos y al Papa y les anunció con la nieve de agosto el lugar de construcción de la basílica. Esto es lo que nos indican los bajo relieves del retablo de la Virgen de las Nieves.

A la derecha de la puerta de la capilla del Santo Cristo, en el brazo izquierdo del crucero, está situado el altar de la Virgen del Popolo. Un bello arco de traza clásica acoge el pequeño retablo, todo del siglo XVII, con una pintura en cobre de gran tamaño que representa a la Virgen con el Niño. En iconografía se designa a este tipo de iconos marianos con el nombre de «Odighitria», que significa etimológicamente «Aquella que muestra el camino». El Niño Jesús se encuentra descansando sobre el brazo izquierdo de su Madre, con su brazo derecho ligeramente levantado como en un gesto de bendición. En su mano izquierda Cristo lleva un libro, parece que mira a su madre, y la mirada de María se dirige hacia los espectadores. En casi todos los iconos de la «Odighitria» la diestra de María señala a Cristo. Pero en el icono Salus Populi Romani, la mano derecha de María aparece cruzada sobre la izquierda, como abrazando dulcemente al Niño. La fiesta se celebra el día 5 de Agosto.


Himno oración de consagración a la Virgen María
«¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía!
Yo me ofrezco enteramente a Vos
Y en prueba de mi filial afecto
Os ofrezco en este día
Mis ojos, mis oídos,
Mi lengua y mi corazón,
En una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo vuestro
¡Oh Madre de bondad!
Guardadme, defendedme,
Como cosa y posesión vuestra.
]]>








]]>
















PETICIÓN: Pidamos al Señor por medio de san Benito la gracia que deseamos obtener en esta novena.
PADRE NUESTRO…. GLORIA AL PADRE…
ORACIÓN:
Oh, Dios, que hiciste del abad san Benito un esclarecido maestro en la escuela del Divino Servicio concédenos que, prefiriendo tu amor a todas las cosas, avancemos por la senda de tus mandamientos con libertad de corazón. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
JACULATORIA: San Benito. Ruega por nosotros.]]>









“En la narración de Matero encontramos la profesión de fe de Pedro al reconocer a Jesús como el Hijo de Dios. Con los signos de la piedra como firme construcción, las llaves como hogar y acogida, y el atar y desatar como responsabilidad para tomar decisiones y avanzar, Jesús confirma que delega en Pedro la autoridad sobre el grupo de creyentes y seguidores.






Celebramos el gozo de un Dios que para estar con nosotros se hace alimento y vida en el pan y vino compartido en comunión.



